Bettinotti y Fernández

lunes, 31 de enero de 2011

Nuevas evidencias sobre los agrotóxicos en la salud de los niños

Científicos de la Universidad de Berkeley, California, han publicado recientemente datos sólidos donde se documenta que los agrotóxicos pueden tener efectos dramáticos sobre la salud de los niños.

Durante doce años, la Dra. Brenda Eskenazi y sus colegas han trabajado con clínicas comunitarias y otras organizaciones en Salinas Valley, California, para documentar cómo la salud de los niños se ve afectada por la exposición diaria y permanente a los agrotóxicos.

El estudio llevado a cabo por el Centro para la Evaluación de la Salud de la Madre y el Niño de Salinas (CHAMACOS), muestra que los niños están expuestos a los agrotóxicos durante su infancia e incluso antes de nacer y que los efectos de ello sobre la salud son alarmantes.

En año 2000 el equipo de Eskenazi reclutó para el estudio a cerca de 600 mujeres embarazadas para medir los niveles de varios agrotóxicos en sus cuerpos. Una vez que nacieron sus hijos, también se convirtieron en sujetos de estudio a partir de pruebas de agrotóxicos en muestras de sangre del cordón umbilical inmediatamente después del nacimiento. Luego, los investigadores han realizado un seguimiento sobre la salud de los niños a través del tiempo. Los resultados se publican periódicamente y en los últimos datos (diciembre 2010) se describen efectos dramáticos en cerebros y sistemas nerviosos en desarrollo.

A la edad de 2 años, hijos de madres que tenían los niveles más altos de residuos de agrotóxicos organofosforados en la orina presentaban mayor riesgo de "trastorno generalizado del desarrollo”. Los síntomas incluyen efectos en el comportamiento, como tener miedo a probar cosas nuevas, la incapacidad de tolerar cualquier cosa fuera de lugar, e imposibilidad de mirar a una persona a los ojos, signos que responden a comportamiento del espectro autista. A los 5 años, los niños que habían estado expuestos a la mayoría de los agrotóxicos en el útero estaban en mayor riesgo de déficit de atención / hiperactividad (TDAH por sus siglas en inglés). Mientras los niños siguen creciendo, los investigadores están estudiando si la mayor exposición prenatal está relacionada con problemas de aprendizaje, problemas de conducta, asma, diabetes y obesidad.

Si bien la situación es sin duda peor en las comunidades agrícolas, los niños en las zonas urbanas pueden enfrentar riesgos similares. Datos de los Centros para el Control y la Prevención sugieren que el nivel de contaminación por agrotóxicos de los niños en todo el país, independientemente de la proximidad a la agricultura, es lo suficientemente alto como para plantear dudas sobre el impacto de los agrotóxicos en su desarrollo. Esto significa que la exposición habitual a agrotóxicos en los alimentos que comemos puede no ser tan segura como nos quieren hacer creer.

En Uruguay ¿nuestros niños están protegidos?

Las investigaciones realizadas por la Universidad de Berkeley y los resultados alcanzados deberían de ser un llamado a la reflexión sobre el uso masivo de agrotóxicos y su aumento a medida que se extiende la frontera agrícola y forestal.

La población rural está constantemente expuesta al uso de los agrotóxicos, siendo las mujeres y los niños los más vulnerables. Por otro lado, las regulaciones emitidas por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca poco ayudan a proteger a estos grupos.

De acuerdo a las regulaciones existentes sobre fumigaciones aéreas en centros urbanos, suburbanos y centros poblados, éstas están permitidas a más de 500 metros de dichos centros en todos los departamentos (excepto en Canelones, donde está prohibido este tipo de aplicaciones) y las terrestres a más de 300 metros.

La otra regulación en relación al uso de estas sustancias es la que se refiere a las escuelas rurales, donde se prohíben las fumigaciones aéreas a una distancia inferior de 50 metros y las terrestres a menos de 30 metros de las escuelas.

Ninguna de las regulaciones anteriores menciona a los pequeños grupos de casas (que no llegan a ser centros poblados) o casas aisladas en el campo. Es decir, que sobre ellas se puede fumigar sin que ninguna regulación impida hacerlo. Tampoco se toma en cuenta la deriva de los agrotóxicos que quedan en el suelo, aire y agua, por lo que las regulaciones existentes son de muy escaso valor.

Otro punto importante a resaltar es la falta de información que existe sobre los análisis que realiza la Intendencia de Montevideo en las frutas y verduras que entran al mercado modelo. Estos se realizan pero los consumidores no tenemos acceso a los resultados, por lo que no tenemos conocimiento de cuantos y cuales son los residuos de agrotóxicos que consumimos diariamente.

Es decir, que las frutas y verduras, que supuestamente son saludables y aportan vitaminas y minerales, fundamentales para el buen desarrollo y crecimiento de los niños, podrían tener residuos de agrotóxicos y por ende resultar en impactos negativos sobre la salud de los niños expuestos a su consumo diario.

Tal vez, si médicos de nuestro país hicieran estudios como los realizados en la Universidad de Berkeley se encontrarían con resultados similares o peores a los de Salinas Valley,. En ese caso, las autoridades encargadas de controlar y autorizar el uso de estos venenos se verían forzadas a adoptar otras medidas al respecto, como por ejemplo, prohibirlos.


Referencia:
Salinas, California: The Salad Bowl of Pesticides

Fuente: RAPAL Uruguay, Enero 2011

domingo, 30 de enero de 2011

ARGENTINA: RECLASIFICACIÓN DE AGROQUÍMICOS

Fuente: RED NACIONAL DE ACCION ECOLOGISTA de la Argentina


ARGENTINA: RECLASIFICACIÓN DE AGROQUÍMICOS

PETICIÓN AL MINISTRO DE AGRICULTURA DE LA NACIÓN

5.000 FIRMAS Y CONTINÚAN LAS ADHESI0NES


El 27 de enero de 2011 se hicieron llegar al Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación nuevas adhesiones a la Petición para el Cambio de Metodología de Clasificación de los Agroquímicos


En este segundo tramo del trabajo, la militancia y la lucha que habitantes de la Argentina tanto en forma individual como articulada en organizaciones no gubernamentales y en redes vienen realizando desde julio de 2009, se le hicieron llegar al Sr. Ministro Julián Andrés Domínguez una tercer entrega con 931 adhesiones adicionales a la Petición para el Cambio de Metodología de Clasificación de los Agroquímicos.

Sumadas a las 4.104 entregadas anteriormente hacen un total de 5.035 ciudadanas y ciudadanos argentinos de diversos lugares del país y que desempeñan las más variadas actividades que manifiestan con su firma y su Documento Nacional de Identidad, en planillas de papel, el rechazo a los riesgos y daños a la salud que generan los agroquímicos.

Esta petición tiene por objeto que desde el Ministerio se impulsen las medidas necesarias para modificar la metodología utilizada en la clasificación de la toxicidad de los agroquímicos, de manera tal que:

1.- Abarque el conjunto de todos los daños a la salud que el producto pueda ocasionar: letal y subletal, agudo y crónico.

2.- Hasta tanto se realice la revisión de la clasificación, los agroquímicos aprobados que no tengan evaluado el grado de su toxicidad en las dosis subletales y crónicas, sean clasificados como “I.a: sumamente peligrosos, muy tóxicos” e identificados con banda roja.

3.-Los formulados de los agroquímicos sean clasificados con la toxicidad mayor, que puede corresponder a la del componente más tóxico o al formulado considerado integralmente.

4.- Los estudios sobre los que se basan las clasificaciones de los agroquímicos, deben ser realizados por entidades de acreditada y reconocida independencia de criterio.

El tramo anterior concluyó el 12 de noviembre de 2010, cuando el Defensor del Pueblo de la Nación emitió la Resolución 147/10, recomendándole al Secretario de Agricultura la modificación de la metodología que le fuera requerida.

Los números de Expedientes por los que tramita la Petición son:

· Ingresado el 25/11/2010 - S01:0439989/2010 (cabeza)

· Ingresado el 27/12/2010 - S01:0480483/2010

· Ingresado el 27/01/2011 – S01:0030160/2011


Claudio Lowy


Referencias:

· Agroquímicos: Normas infames.http://www.biodiversidadla.org/Principal/Contenido/Documentos/Agroquimicos_normas_infames

· Informe del 1er ENCUENTRO DE MEDICXS DE PUEBLOS FUMIGADOS realizado en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba en agosto de 2010.www.hoylauniversidad.unc.edu.ar/2010/septiembre/primer_encuentro_pueblos_fumigados_2010.pdf

· Resolución 147/10 del Defensor del Pueblo de la Nación. - www.dpn.gob.ar/areas.php?id=01&ms=area3

· Informe de la Universidad Nacional del Litoral: “Conclusiones, Consideraciones y recomendaciones generales”, respondiendo a la Demanda de la Sala Segunda de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de la Provincia de Santa Fe. www.unl.edu.ar/noticias/media/docs/Informe%20Glifosato%20UNL.pdf


Contactos


· María Amelia Bertoldi - Club de Ciencias ECOGUARDIANES, de la Escuela Nº 657, de Pampa del Infierno, Chaco -

· Paola Angeletti – Carcarañá – 03413133266 - pao.angeletti@hotmail.com

· Marta MaffeiVicepresidente de Unidad Popular - 011-15-4412-0800 - maffei@sinectis.com.ar

· Javier Souza Casadinho –RAPAL- 011-1536171782 - javierrapal@yahoo.com.ar

· Carlos Vicente – Acción por la Biodiversidad – RENACE – info@biodiversidadla.org (011) 15 6308 8809

· Enrique CasalLa Huerta de Saavedra – 011-15-4403-1597

· Medardo Ávila Vázquez – Cátedra de Pediatría – Fac. Ciencias Médicas – UNC – Médico de pueblo fumigado - medardoavilavazquez@yahoo.com.ar – tel (0351) 15 5915933

· Víctor H. Smith – Médico - 0341- 4376644 – Rosario-

· Silvana Buján – Bios Argentina – RENACE – silvanabujan@yahoo.com.ar – Tel: (0223) 15 5019937

· Javier Rodríguez Pardo – Movimiento Antinuclear del Chubut (MACH) – RENACE-UAC – machpatagonia@gmail.com

· Claudio Lowy- ecolowy@yahoo.com.ar – Tel (011) 15 6467 5187

miércoles, 26 de enero de 2011

La lluvia es un agrotóxico

DENUNCIAN A UNA EMPRESA DE EURNEKIAN POR FUMIGAR SOBRE FAMILIAS

En Pampa del Indio, Chaco, la comunidad qom denunció a la estancia Don Panos, propiedad de Eurnekian. Desde allí sostienen que parte una avioneta fumigadora que esparce agrotóxicos que luego caen sobre el terreno lindante, donde viven familias enteras.

› Por Darío Aranda

Desde Pampa del Indio, Chaco

Mediodía en el campo chaqueño. El sol es impiadoso y las familias buscan refugio bajo los árboles. La brisa caliente arremolina la tierra y la pega de inmediato en la piel transpirada. “Hoy está lindo, no debe llegar a los 40 (grados)”, sonríe Juan Capra, de la comunidad qom, papá de siete niños, trabajador a destajo y, según denuncia, afectado por agroquímicos. “El viento viene con el veneno.” Es la primera descripción que hace Capra, al igual que otros indígenas de Pampa del Indio, cuando habla de las fumigaciones que le arruinan las cosechas, matan animales, contaminan fuentes de agua y enferman a sus familias. Realizaron denuncias ante la comisaría local, la Fiscalía de Investigaciones, el gobierno provincial y ante la Cámara de Diputados de la provincia. Pero no hubo respuesta. Enfrente tienen a uno de los mayores terratenientes del Chaco, Eduardo Eurnekian, dueño de la estancia Don Panos, que forma parte de la Corporación Unitec Agro. Desde la empresa rechazan las acusaciones y afirman que su prioridad es el cuidado del ambiente.

Algodón, maíz, poroto, sandía. Era lo que habían sembrado los Capra en las 25 hectáreas que comparten con otras tres familias. Lo obtenido iba a ser destinado para autoconsumo. “Mire usted, todo quemado, todo arruinado”, lamenta y muestra el sembradío, lindante al alambrado de Don Panos, finca de 96 mil hectáreas, mitad en Chaco, mitad en Formosa. Apunta a una avioneta amarilla que los tiene a maltraer.

“Varias veces nos mojó toda la casa”, explica enojado. Recuerda que el agrotóxico llegó hasta el tanque de agua e, incluso, afectó a su esposa, que estaba amasando bajo un árbol. La peor parte la llevó su hijo Ever, de 8 años, que comenzó con vómitos, pasó la noche retorcido de dolor y terminó en el hospital. “Ese viento mata”, resume Capra.

Buena parte de la población qom de Pampa del Indio vive desde hace generaciones en la zona conocida como Campo Medina. Las críticas al vecino Don Panos se remontan a la década pasada, cuando la empresa se instaló en el lugar y arrasó parte del monte donde las comunidades obtenían leña, hierbas medicinales y alimento.

Las acusaciones por fumigaciones llevan diez años, pero recién a fines de 2010 se plasmaron en papel. El 10 de noviembre se realizaron presentaciones ante la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados del Chaco y ante la Subsecretaría de Derechos Humanos provincial. El 26 de noviembre fue el turno de la comisaría de Pampa del Indio y el 1 de diciembre en la Fiscalía de Investigación de General San Martín.

“Se denuncian severos daños sobre personas, animales, plantaciones y cursos de agua debido a la fumigación con agrotóxicos (..). Toda vez que se realizan fumigaciones se perciben olores insoportables, se registran mortandad de animales y los chicos presentan manchas en la piel”, detalla la denuncia y remarca que “los daños son irreparables sobre bienes y personas”, por lo cual piden la “urgente intervención” para frenar las aspersiones.

Estancia Don Panos está ubicada sobre la ruta provincial 3, desde donde se observan los modernos equipos de irrigación, enormes estructuras móviles que proveen las plantaciones con agua extraída directamente del río Bermejo. Es un paisaje de postal: llanuras prolijas, grandes viviendas a dos aguas, de tejas rojas y paredes claras, aire acondicionado, televisión satelital e internet wi-fi. Una estancia siglo XXI. Forma parte de Corporación Unitec Agro, que nuclea a otras cinco fincas de Chaco y Formosa.

“Sí, fumigamos con una avioneta amarilla, pero de ninguna manera utilizamos agroquímicos, usamos fertilizantes. Está todo registrado por nuestro profesional matriculado, en cumplimiento de la ley provincial de biocidas. Tenemos instrucciones estrictas del señor Eurnekian de cumplir todas las leyes y cuidar el ambiente, y así lo hacemos”, explica el gerente de Don Panos, Juan Arenaza.

Detalla que cuentan con cien trabajadores, 20 mil animales, 12 mil hectáreas bajo riego, y cosechan algodón, trigo, sorgo y soja. Confiesa que se enteró de la denuncia dos meses después de realizada (recién los primeros días de enero) y ofrece respuestas: “La quema de las cosechas puede ser por la sequía brutal que estamos sufriendo. O también hay que tener presente que del otro lado de la comunidad indígena hay empresarios cordobeses que hacen monocultivo de soja, no son como nosotros que rotamos la siembra, nunca hacemos soja sobre soja, e incluso tenemos 4000 hectáreas de producción orgánica”.

–¿Pero esos productores cordobeses también tienen una avioneta amarilla, que es la denunciada? –pregunta Página/12.

–Eso no lo sé. Lo que pasa que nuestra avioneta es la más conocida, pero le aseguro que no fumiga ahí –señala el gerente de la estancia y comparte una hipótesis sobre lo que entiende la causa del recelo local–. No sé lo que busca esta gente (los denunciantes). Te miran mal si no los llevás cuando vas en la ruta. Y, si los llevás, hablan mal de vos porque no les diste plata para el vino.

Santos López también es qom y vive lindante a Don Panos. Tiene nueve hijos y una certeza: “Antes no era tanto (las fumigaciones), pero cada vez siembran más y por eso mismo cada vez fumigan más. No podemos tener nada, perdimos las chacras y los cajones de cría de abejas, nada podemos tener, se meten en las pocas tierras que tenemos”.

En la zona falta el agua. Las lluvias son escasas, pero se trata de recolectar lo que cae del techo. También se recoge de charcos en la tierra y aljibes comunitarios. En las parcelas indígenas se dejan ver bidones verdes, con los que acarrean el agua y que no hace mucho contenían Roundup, el glifosato pilar del modelo sojero. Leyes sanitarias prohíben su reciclado, no hay lavado que elimine el tóxico, pero abundan y envenenan en todos los poblados pobres cercanos a campos transgénicos.


Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-161022-2011-01-24.html

lunes, 24 de enero de 2011

Intoxicación masiva con plaguicidas en Hijuelas

Intoxicación masiva con plaguicidas en Hijuelas

Hijuelas, Región de Valparaíso, 17 de enero de 2011. Luego de haberse aplicado plaguicidas en una plantación de paltos, ubicada en uno de los predios pertenecientes al fundo “Chuico Blanco”, habitantes del sector, incluidos menores, comenzaron a sentir picazón en los ojos y garganta, reaccionando dos niños con vómitos, producto de las fuertes emanaciones a plaguicidas.

La fumigación se realizó durante la mañana del 17 de enero y los síntomas se manifestaron alrededor del atardecer. En la noche, Bomberos de Hijuelas comenzó a recibir varios llamados de los vecinos indicando que se sentía un fuerte olor a plaguicidas en el sector. Al asistir al lugar comprobaron la veracidad de la denuncia.

Los bomberos solicitaron el apoyo de una unidad especializada en materiales peligrosos de la Cuarta Compañía de La Calera quienes, coordinados con el SAMU y Carabineros del Retén de esa localidad, evaluaron la situación y atendieron en el lugar a los afectados.

La joven Marisel Maturana, una de las intoxicadas, señaló a La Tercera TV que después que el helicóptero pasó fumigando tuvo dificultades para respirar, deseos de vomitar y un fuerte dolor de cabeza., dolor en la boca del estómago, garganta y ojos.

Según el portal de internet Fotoquinta.cl., los especialistas identificaron uno de los productos utilizados y al ver que “no representaba una mayor complicación para la salud de las personas despachó de regreso las unidades, dándose por superada la emergencia a eso de las 2.30 horas de la madrugada del día martes”. Se referían al plaguicida methoxyfenozide.

En tanto, Carabineros del Retén de Hijuelas señaló a Fotoquinta.cl que la aplicación de los productos se realizó con la debida autorización y que los plaguicidas utilizados están autorizados para su uso en la agricultura, destacando que no representan mayor peligro para la población.
Según se desprende de la información entregada por Fotoquinta. cl., sólo se identificó al plaguicida methoxyfenozide, que no tiene efectos irritantes en los ojos ni en la piel.

Pero a juzgar por los daños ocasionados en la salud de los habitantes de Hijuelas, es evidente que se utilizaron otros dos o más plaguicidas altamente tóxicos que no han sido identificados. Es decir, no se entregó toda la información a los afectados ni a los servicios que atendieron este caso.

Fuentes:
El Mercurio de Valparaíso
Fotoquinta.cl
La Tercera TV
http://www.3tv.cl/index.php?m=video&v=16661

PARAGUAY: Nuevo caso de masiva intoxicación aguda por plaguicidas

Colonia Yeruti, Curuguaty, Paraguay, 13 de Enero de 2011. Unas diez personas, entre adultos y menores, presenta síntomas de intoxicación causados por inhalación de productos agroquímicos en esta colonia. Mediante un examen de rutina en el laboratorio del hospital distrital, se confirmó que los resultados de muestras de sangre sometidas a estudios están alterados, por lo que 5 de ellos quedaron internados para una mejor evaluación médica.

Según la médica Angie Duarte, directora del nosocomio local, un hombre identificado como Rubén Portillo Cáceres, de 26 años, ingresó en servicio el pasado viernes sin signos de vida, pero sus familiares refirieron que padecía hasta una hora antes, fiebre alta, dolores estomacales y vómitos, que son síntomas de intoxicación. “En días posteriores se presentaron otras personas que son familiares del fallecido y provenientes de la misma colonia, por lo que se dispuso una exhaustiva investigación de las causas del mal, inclusive con otras instituciones encargadas de tema ambiental”, remarcó la galena.

En la tarde del pasado martes, otros 10 pacientes de esta colonia fueron atendidos en el nosocomio local. Sin embargo, por expreso criterio médico fueron alentados a someterse a estudios laboratoriales, cuyos resultados en 5 pacientes arrojaron “muchas alteraciones a lo normal”, por lo que los responsables del hospital decidieron internarlos para una mejor medicación.

Un relevamiento preliminar de los médicos refiere que en toda la colonia habría más de 20 personas con el mismo problema.

Investigación fiscal :
La unidad ambiental local, interinada por el fiscal José Zarza Galeano, comisionó al asistente Juan Marcelino González para cerciorarse de la situación en el lugar.Las familias afectadas sindican como responsables de constantes fumigaciones a arrendatarios brasileños que vienen utilizando productos agroquímicos en extensos cultivos de la oleaginosa en la comunidad.

Comunicado de la Coordinadora Nacional de Víctimas de Agrotóxicos:
Ante otro nuevo caso de MASIVA INTOXICACIÓN AGUDA POR PLAGUICIDAS que están sufriendo nuestros compatriotas campesinos/as, niños/as de la Colonia Jeruti, del distrito de Curuguaty, a consecuencia de FUMIGACIONES INDISCRIMINADAS CON AGROTÓXICOS, por parte de sojeros de la zona, ocurrida en el transcurso del fin de semana pasado (entre el 7 al 9 de enero).

REPUDIAMOS este acto criminal que atenta contra la VIDA de nuestros hermanos y hermanas indefensos/as y, calificamos el hecho como ATROPELLO A LOS DERECHOS HUMANOS FUNDAMENTALES: Derecho a la Vida y a un Ambiente Saludable, contemplados en nuestra Constitución Nacional, como también en otras leyes, resoluciones, convenios internacionales, que nuestro país tiene el compromiso de hacer cumplir.

A la vez, nuestra solidaridad con los compañeros/as afectados/as de la zona Jeruti como así también, nuestro apoyo incondicional a la Dra. Angie Duarte, Directora del Hospital Distrital de Curuguaty, quien, en su momento, denunció ante las Instituciones correspondientes los 17 casos sospechosos de Intoxicación Aguda por Agrotóxicos en dicha comunidad, afectando gravemente a campesinos, incluso niñas/os y ancianas/os, que llegaron hasta el centro asistencial con mareos, náuseas, vómitos, dolores de cabeza, diarrea, fiebre.

Solicitamos, a las autoridades pertinentes los análisis correspondientes a todos los afectados internados en el Hospital distrital de Curuguaty, como así también la constitución en el lugar de los hechos (Colonia Jeruti) por parte de la SEAM, Fiscalía del Ambiente, SENAVE, MSPyBS, a fin de poder identificar otros posibles afectados en la zona e investigar profundamente sobre lo ocurrido para determinar la gravedad del caso, de tal manera a identificar a los responsables –directo e indirecto- del hecho ocurrido en la Colonia Jeruti, distrito de Curuguaty, y hacer cumplir las normativas y las leyes que rigen en cuanto a la Protección de la Salud Humana y el Medio Ambiente.

Exigimos, a las autoridades del Gobierno Nacional una postura coherente y ordene terminar con las fumigaciones inmediatamente, que sean destruidos los cultivos de sojales que violan las normativas y leyes vigentes como la falta de barrera viva de protección, la cercanía a las comunidades campesinas e indígenas, escuelas arroyos entre otros.

Basta de crímenes del modelo agroexportador en Paraguay. Justicia para los afectados, Respeto al Tekoha
Por el derecho de VIVIR EN UN AMBIENTE SALUDABLE.

Fuente: Noticia publicada por ABC digital. Pablo Medina, corresponsal de ABC.


Noticia Fuente: http://www.google.cl/imgres?imgurl=http://www.abc.com.py/files/image/139/139637/4c7d02c852a5e_400_!.jpg%3Fs%3D4de8638e1361a983258b6c02e4e286ea&imgrefurl=http://www.abc.com.py/nota/presumen-intoxicacion-con-agroquimicos-en-canindeyu/&usg=__vKxyMR5Uyk1rN9ng

Chile: Nueva intoxicación por plaguicidas en comuna de Longaví.

Senadora Ximena Rincón frente a intoxicación por plaguicidas en Longaví: "No hay ninguna capacidad de prevención"

Como un nuevo y grave llamado de atención para el Ejecutivo y el Congreso, calificó la Senadora por el Maule Sur, Ximena Rincón, el caso de intoxicación registrado este viernes en la localidad de Paine, comuna de Longaví, y que terminó con varios trabajadores agrícolas siendo atendidos en el Hospital de Linares.

“Esta intoxicación en Longaví demuestra, una vez más, que es urgente terminar con el uso, comercialización e importación de plaguicidas considerados peligrosos para la salud de las personas. Este caso es un nuevo y grave llamado de atención para que el Ejecutivo y el Congreso avancen en la tramitación del proyecto que presenté en junio para terminar con la indefensión en que se encuentran miles de trabajadores agrícolas y también los habitantes del sector rural, porque la legislación que controla el uso de estas sustancias, sencillamente no funciona”, explicó la parlamentaria.

Agregó que en las actuales circunstancias ni la Seremi de Salud ni el Servicio Agrícola y Ganadero pueden desarrollar una fiscalización preventiva, por lo que finalmente terminan actuando cuando los daños ya han sido consumados. “No hay ninguna capacidad de prevención, por lo que en este tema de cortarse por lo sano y privilegiar la salud y vida de las personas y prohibir definitivamente los plaguicidas considerados peligrosos y en extremo peligrosos por la Organización Mundial de la Salud, Oms, tal como ocurre en diversos países del mundo”, aseguró.
Añadió que si bien hay noticias esperanzadoras para las trabajadoras y trabajadores del mundo rural, como la unánime aprobación de la idea de legislar en relación al proyecto que presentó en junio pasado, también hay señales contradictorias de parte del Gobierno, que no respaldó la iniciativa durante su discusión en la Comisión de Agricultura y optó por presentar una indicación sustitutiva que obliga a que los plaguicidas deban ser revisados con anterioridad por la autoridad sanitaria, haciendo obligatorio para el SAG el rechazo en su registro de plaguicidas.

“Es un avance más bien tibio, pero que no va al fondo del asunto, porque lo que aquí está en juego es la salud de las personas y de sus hijos, su vida y la de sus hijos y nietos, por lo que esperamos que el Presidente haga realidad du disposición de eliminar estas sustancias, tal como lo anunció cuando presentó la agenda laboral post odisea de los ’33 de Atacama’”, explicó.

LONGAVÍ

Ximena Rincón sostuvo que con una legislación más restrictiva en materia de agroquímicos, no se producirían problemas como que hace unos días detectó el estudio encargado por la Liga Ciudadana de Consumidores, que detectó la presencia de plaguicidas en alimentos que son consumidos por bebes y adultos mayores.


Senadora Ximena Rincón frente a intoxicación por plaguicidas en Longaví: "No hay ninguna capacidad de prevención"
Agregó que en las actuales circunstancias ni la Seremi de Salud ni el Servicio Agrícola y Ganadero pueden desarrollar una fiscalización preventiva, por lo que finalmente terminan actuando cuando los daños ya han sido consumados.
Agregó que tampoco se vivirían intoxicaciones como las registradas este lunes y a fines de 2009 en Longaví ni el sufrimiento de los vecinos de la población Nuevo Amanecer en Los Cristales, en esta misma comuna, cuyas casas están ubicada a cinco metros de un predio que se instaló después de la construcción del conjunto habitacional y que cada vez que fumiga provoca malestares a los vecinos.

“Cuando se le pregunta a las autoridades señalan que está todo en regla o que no alcanzan a fiscalizar, porque los predios quedan en zonas alejadas, pese a que no cumplen ni siquiera con la obligación de los 100 metros de distancia que debe haber entre el huerto fumigado y la presencia humana. Ya no podemos seguir exponiendo a la gente”, concluyó.

Fuente: El aMaule
Foto portada: El aMaule
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Más información sobre el envenenamiento

Al mediodía del 7 de enero siete temporeras de entre 19 y 55 años resultaron intoxicadas mientras cosechaban arándanos en un predio de la Agrícola Alto Los Olmos Ltda, ubicada en el sector rural de Paine, comuna de Longaví, al sur de Linares.

De acuerdo con lo expresado en un primer momento por el jefe de la Oficina de Acción Sanitaria de Linares, doctor Víctor Garcés, no se descartaba que el número de personas afectadas pudiera aumentar en la medida en que fueran examinadas otras trabajadoras del predio.

Los primeros antecedentes señalan que la intoxicación se pudo haber provocado por la acción de un insecticida, agente organofosforado denominado Imidán (principio activo), que se administró la semana anterior en la propiedad agrícola.

Fiscalizadores de la Autoridad Sanitaria de Linares recogieron muestras en el sector afectado y no se descartaba que algunas de las personas involucradas en los hechos pudieron haber consumido arándanos lo que les habría provocado aún mayores complicaciones.

Las mujeres intoxicadas fueron derivadas al consultorio de Longaví, presentando síntomas como náuseas, mareos, vómitos y hormigueo.
La autoridad sanitaria de la Seremi de Salud recibió el llamado desde el consultorio y posteriormente acudió al lugar, verificando la intoxicación.

Según el jefe provincial de la Oficina de Linares, Víctor Garcés, las afectadas recibieron oxígeno y un baño en ducha y luego fueron trasladas a la Asociación Chilena de Seguridad de Linares. En el predio agrícola laboran cerca de 260 trabajadores. Por ello se realizó un chequeo a los que presentaron mayor riesgo.

El encargado de la vigilancia epidemiológica y programas especiales de Salud Ocupacional de la Seremi, Carlos Concha, explicó que los trabajadores ingresaron al huerto a cosechar arándanos y se intoxicaron con un producto agrícola pesticida, presumiblemente fumigado en el campo colindante. Además, el lugar también había sido fumigado -según el propietario, la semana pasada- con el producto Imidan, un insecticida organofosforado que actúa por inhalación, ingestión y contacto con la piel y los ojos.

Concha explicó que dentro de la investigación que realiza la Seremi de Salud se establecerá la relación entre el plaguicida y los síntomas, para aclarar cómo se produjo la intoxicación. Además, se tomarán muestras de las hojas y frutos y se analizarán en el laboratorio de Acción Sanitaria.

Fuente: diversos medios de prensa.

Noticia Fuente: http://www.elamaule.cl/admin/render/noticia/27425

Chile: ¿Prohibirán y regularán el uso de plaguicidas de alta peligrosidad?

Valparaíso, Chile, 5 de enero de 2010. La Sala aprobó legislar sobre la iniciativa que tuvo su origen en una moción de un grupo de senadores de la Concertación y ahora corresponde estudiarlo en particular. Un contundente respaldo obtuvo en el Senado, la idea de legislar sobre el proyecto, en primer trámite, que prohíbe el uso de plaguicidas de elevada peligrosidad.
La iniciativa que tuvo su origen en una moción de los senadores Ximena Rincón, Jaime Quintana, Jorge Pizarro, Ignacio Walker y Patricio Walker apunta a establecer la participación del Ministerio de Salud en la evaluación de los plaguicidas que podrán utilizarse en el país.
El proyecto dispone que antes del registro, renovación, restricción o prohibición de un determinado plaguicida, el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) deberá solicitar al Ministerio de Salud, una evaluación respecto de los aspectos de salud pública involucrados en su utilización, cuyas conclusiones serán obligatorias para el SAG.
Asimismo prohíbe expresamente la venta y manipulación de plaguicidas por menores de 18 años.
Durante el debate intervinieron los senadores Ximena Rincón, Alberto Espina, Hernán Larraín, Mariano Ruiz-Esquide, Jaime Quintana y Alejandro Navarro.
La senadora Rincón señaló que tras haber presentado la iniciativa, ha recibido innumerables denuncias relacionadas con la mala utilización de plaguicidas peligrosos que afectan diariamente, especialmente en los meses de verano, a miles de personas que viven en zonas agrícolas. Agregó que hace pocos días se conocieron los resultados de un estudio que detectó la presencia de plaguicidas en alimentos que son consumidos por bebés y adultos mayores, por lo que hizo un llamado a darle la importancia que se merece el tema.
El senador Espina señaló que la capacidad de fiscalizar que tenía el SAG frente a los pesticidas no se ejercía adecuadamente, lo que derivó en que se utilizaran plaguicidas que provocan grave daño a la salud. Por ello, dijo que esta iniciativa, que amplía la facultad que tiene el Ministerio de Salud en ese sentido, va en la línea correcta.
El senador Larraín valoró los alcances de la iniciativa y señaló que las modificaciones propuestas por el Ejecutivo resuelven parte de los problemas, pero dejan abiertas algunas inquietudes que merecen ser discutidas en particular.
El senador Ruiz-Esquide destacó el proyecto argumentando que el uso de plaguicidas peligrosos es uno de los temas graves que afectan las zonas agrícolas del país. Agregó que se debe exigir que el uso del plaguicida sea con todas las recomendaciones y si ello no se logra, entonces se deberían prohibir.
Por su parte, el senador Quintana manifestó que las temporeras y quienes trabajan en zonas agrícolas, lo hacen en precarias condiciones de seguridad teniendo que llevar adelante las labores de cosecha, de raleo, donde justamente les corresponde manipular este tipo de plaguicidas, por lo que es fundamental regular su uso.
El senador Navarro manifestó que este proyecto es necesario pues existen múltiples informes científicos que dejan de manifiesto los daños del mal uso de pesticidas. En tal sentido, dijo que le gustaría saber cómo está fiscalizando el SAG y cuantos plaguicidas ha prohibido.

Valparaíso | 05/01/2011 | Departamento de Prensa | Boletín Nº 6969-01

Noticia Fuente: http://www.senado.cl/prontus_galeria_noticias/site/artic/20110105/pags/20110105204933.html

Desautorizan a Monsanto siembra de maíz transgénico en estado mexicano

El gobierno de México prohibió la siembra de maíz transgénico a la compañía estadounidense Monsanto en el norteño estado de Sinaloa, donde pretendía plantar en forma piloto 100 hectáreas del grano, destinados al consumo humano.

Las secretarias de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) negaron el permiso de siembra de ese maíz a esa trasnacional.

De acuerdo con estudios realizados en Europa y otros naciones del mundo, el maíz transgénico utilizado como alimento para el hombre, provoca trastornos en el organismo, sobre todo en la reproducción humana y también como agente agravante en tumores cancerígenos.

El titular de Monsanto para Latinoamérica, José Manuel Madero, dijo que apelarían la decisión gubernamental del 18 de diciembre último, debido a que el Reglamento de la Ley de Biodiversidad de México establece normativas sobre ese grano antinatura.

La firma norteamericana de San Luis, Missouri, dedicada en lo fundamental a la producción y comercialización de herbicidas, argumentó que ha invertido en los últimos cinco años en México 70 millones de dólares en experimentos biotecnológicos y en la validación a esta alternativa al maíz criollo.

Monsanto ya realizó nueve cosechas a pequeña escala, en forma experimental en los estados de Sonora, Tamaulipas y Sinaloa, con resultados que considera muy exitosos.

A nivel internacional, las organizaciones no gubernamentales Amigos de la Tierra y Greenpeace mantienen la exigencia de retirada del mercado de los productos elaborados a base de los cultivos transgénicos.www.ecoportal.net

Prensa Latina
www.prensa-latina.cu

martes, 18 de enero de 2011

El glifosato no es aspirina…

Por Alfredo Salibián

Introducción

La implantación y masiva difusión del cultivo de soja en Argentina se conoce como "sojización". Es un proceso que expandió la frontera agropecuaria, llevando la superficie dedicada a ese cultivo a 16 millones de Hectáreas, distribuidas en 10 provincias, y que posiciona a nuestro país como el tercer productor mundial de esta leguminosa.

El modelo de cultivos diversificado que caracterizaba a la Pampa Húmeda dio paso a una agricultura sin agricultores (que algunos caratulan como "agricultura industrial"), convirtiendo la actividad agrícola en un sistema de alta carga tecnológica, cuyo objetivo principal es la obtención más elevada posible de renta de la tierra.

Se "pampeanizaron" ecosistemas que no eran aptos para la agricultura, se privatizó masivamente la propiedad de la tierra (con frecuencia vendiéndola a precio vil) y se desplazaron trabajadores y habitantes originarios, exacerbando los procesos de migración urbana pre-existentes. Con sólo recorrer los campos de nuestras provincias agrícolas se puede apreciar el impacto de la sojización-pampeanización que, de la mano del monocultivo sojero, convirtió a su biodiversidad ecológica y agropecuaria que otrora tenían, en apenas una curiosidad verificable en libros o películas.

El tema es, desde hace años, objeto de discusiones, tanto en los ámbitos científico-técnicos como en los políticos, en un escenario donde conviven aspectos ecológicos, económicos y sociales. Recientemente, por ejemplo, asistimos a un interesante debate -periodístico y televisivo- entre Enrique Martínez, Presidente del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial)), Gustavo Grobocopatel, de la empresa Los Grobo, Mempo Giardinelli, escritor y Aldo Ferrer, economista. En la Universidad Nacional de Córdoba se llevó a cabo una reunión científica sobre los agroquímicos aconsejando la aplicación de restricciones a su uso sobre la base del principio precautorio, prohibiendo -como en Europa- su aplicación mediante fumigaciones aéreas.

Respondiendo a la presión y denuncias de amplios sectores de la sociedad, y a la opinión de la Corte Suprema de Justicia, entre otros, todos preocupados con los riesgos de la utilización masiva y descontrolada de agrotóxicos, la Presidenta de la Nación, creó a comienzos del año pasado una Comisión Nacional de Investigación para "efectuar recomendaciones, identificar los problemas de la población afectada, desarrollar estrategias de atención para promover el uso racional de los productos o su eliminación, etc.". El Informe que elaboró esa Comisión no satisfizo ni a la sociedad civil ni a la comunidad científica.

Llamativamente, a pesar de tratarse de un problema que afecta muchos aspectos de la vida nacional y de los ciudadanos, el mismo no ha sido abordado, hasta ahora, en profundidad y de manera crítica en el ámbito amplio de las iglesias cristianas. La jerarquía de la Iglesia Católica (Romana), basada en los elementos aportados a una consulta convocada por la Pontificia Academia de Ciencias con asiento en Roma (a la que se invitó a representantes de Monsanto y de la Secretaría del área correspondiente de nuestro país) expresó su opinión favorable a los cultivos transgénicos (como solución al problema del hambre en el mundo).

El texto que sigue intenta cubrir parcialmente aquélla deuda, enfatizando la presentación en sólo un aspecto de la problemática sojera: el referido al producto comercial que contiene el herbicida que se utiliza en forma excluyente en los cultivos de soja y a sus efectos sobre la salud de las personas y las cualidades de los ecosistemas próximos a los mismos. En este amplio tema hay mucho subjetivismo así como abundancia de discursos y afirmaciones sin fundamento científico. Por ello, la información que compartiremos será parcial por razones de espacio y se limitará a exponer y considerar lo que está respaldado por las opiniones calificadas de científicos y de sus publicaciones en revistas científicas serias.

¿Qué es el Glifosato?

Es un potente veneno, de amplio espectro, diseñado para matar cualquier especie vegetal (hierbas o arbustos), pertenece a la categoría de sustancias conocidas como herbicidas. Se popularizó gracias a la soja, ya que el cultivo de ese grano requiere de la aplicación de Glifosato. Hoy se lo utiliza en unos 130 países para el control de más de 100 tipos de cultivos.

El lector se preguntará, con razón, si la soja es una planta, ¿cómo es que se aplica Glifosato en los cultivos de soja?, ¿no es esperable que el Glifosato mate también a la soja?, ¿porqué se usa el Glifosato y no otro herbicida?. Las respuestas a esas preguntas están "ocultas" en el hecho de que la soja que se cultiva en nuestro país es de una variedad genéticamente modificada por técnicas biotecnológicas (soja transgénica o soja RR) que presenta la particularidad de ser resistente al efecto letal del Glifosato (comercialmente identificado como Roundup); esa "cualidad" se debe a que sus semillas llevan en su ADN un gen modificado que les otorga esa resistencia. "RR" es la abreviatura de la expresión inglesa Roundup Ready (esto es "preparadas para el Roundup" o Glifosato).

Así, en un cultivo de soja RR el Glifosato combate y/o evita el crecimiento de cualquier otra especie vegetal, preexistente o que pudiera instalarse después de la siembra inicial. Por ello, el éxito del cultivo está ineludiblemente ligado a la utilización de esa particular variedad de soja, pero siempre acompañada de aplicaciones simultáneas y frecuentes de Glifosato. Ambos, la soja y el Glifosato están patentados por una empresa transnacional (Monsanto), que opera en no menos de 60 países. En otras palabras, esas empresas son propietarios intelectuales de las semillas y de los agrotóxicos asociados, pudiendo de esa manera rastrear y controlar a quienes no pagan las regalías.

Por otra parte, los cultivos de soja (como cualquier otro) pueden ser afectados también por insectos (benéficos o plagas) y hongos, cuyo control se efectúa aplicando diferentes productos químicos específicamente diseñados para combatir las especies "ajenas" al cultivo de soja. En suma, la protección de los cultivos de soja para evitar el crecimiento de malezas (vegetales), el desarrollo de plagas (insectos) y el ataque de hongos patógenos (para las plantas), se hace mediante un cocktail de Glifosato, acompañado -por lo menos- de insecticidas y fungicidas.

Los productos comerciales con Glifosato así como los de insecticidas contienen, además, una mezcla de otras sustancias químicas, con propósitos diversos (por ejemplo, aumentar su eficacia acentuando su penetración en las especies que deben matar, o prolongar su permanencia sobre las plantas). También corresponde mencionar que dichas sustancias no se indican en los marbetes ya que los laboratorios fabricantes no están obligados a declararlas. A lo sumo se las declara como "excipientes inertes" o expresión equivalente. Pero se sabe que no todas son inocuas para animales y vegetales como para los seres humanos que pudieran entrar en contacto con ellos. Si lo fueran, sus toxicidades no serían discrepantes (como es el caso del Glifosato puro y el de sus presentaciones comerciales).

En otras palabras, controlar la "salud" de un cultivo de soja demanda adiciones al medio ambiente de varias sustancias (además del Glifosato) las que, a su vez, pueden ser alteradas por acción de los factores ambientales (luz, calor) que modifican sus cualidades originales o ser arrastrados por las precipitaciones o el viento a sitios distantes (arroyos, ríos, lagunas, pueblos y ciudades), afectando poblaciones y ecosistemas locales o distantes.

El Glifosato es aplicado a través de fumigaciones terrestres y aéreas, casi siempre sin medidas de protección de casas, cuerpos de agua (arroyos, ríos, lagunas), cultivos no transgénicos, animales o personas. No es posible evitar que, en las aplicaciones aéreas, entre el 40 y el 80 % del producto fumigado no escape de los límites del sitio tratado. Además, no hay ninguna seguridad de que las cantidades de aplicación recomendadas sean respetadas por los productores; es frecuente observar la aplicación "a ojo", tanto en lo referente a las cantidades como a la frecuencia de los tratamientos. En otras palabras, el criterio que prevalece es el "éxito" del cultivo, sin tener en cuenta los efectos colaterales no deseados o perjudiciales.

La persistencia de esas sustancias junto a sus "acompañantes auxiliares" no es indefinida, por lo que es necesario reiterar varias veces su aplicación en cada ciclo antes de la cosecha final. Obviamente, cuando ocurren estos eventos, conocidos pero casi inevitables, el panorama se complica porque pueden afectarse otros organismos que involuntariamente, como humanos o peces, ingieran alimentos basados en soja con restos remanentes del herbicida o de otras sustancias, o se pongan en contacto con ambientes contaminados con las sustancias utilizadas en el control químico de los cultivos.

No son menores los siguientes datos referidos al Glifosato: a) su vida media, del en el suelo (el tiempo que tarda en degradarse en un 50 %,) es de aproximadamente dos meses, y b) en la campaña 2007-2008 en los cultivos de nuestro país se aplicaron 170 millones de litros del formulado comercial del agrotóxico.

La soja y la "siembra directa".

El cultivo de la soja se afianzó porque sus promotores instalaron la idea de que era apta para la técnica de la "siembra directa", esto es, la siembra sin el proceso de preparación del campo por roturación previa con arado. Su argumento fue que ese método era ecológicamente sustentable porque no afectaba la estructura de los suelos y, además, porque permitía utilizar tipos de suelo que hasta entonces no habían sido afectados a la producción agrícola. Así es que en Salta, entre los años 2004 y 2007, se desmontaron 800.000 hectáreas para destinarlas a la producción de soja.

No obstante, digamos que cada kilogramo de granos de soja requiere 1000-2000 litros de agua (1-2 metros cúbicos), y "exporta" una importante cantidad de nutrientes tomados del suelo (Potasio, Nitrógeno, Fósforo) cuya reposición química bajo la forma de fertilizantes, también es controlada comercialmente por transnacionales, e incide significativamente en los costos finales y en la aptitud agrícola de los suelos. En cuanto al agua en particular, téngase en cuenta que para los países importadores de nuestra soja (tanto en grano como en sus subproductos) ese recurso es para ellos, en realidad, un importante "ahorro".

Así, pues, la evaluación económica de la producción de soja no se limita a comparaciones numéricas de toneladas de grano cosechados por temporada; es necesario incluir en el "balance" la "exportación" simultánea de nutrientes (desde los años 70 hasta el 2005, se perdieron 11.300.000 toneladas de Nitrógeno y 2.500.000 de Fósforo) así como las cantidades de "agua virtual" que requirió el cultivo.

¿Es tóxico el Glifosato?

Su toxicidad para las especies vegetales está estudiada: se conoce con bastante precisión cuál es el mecanismo del daño que provoca en las plantas provocándoles la muerte. Pero, ¿qué sabemos acerca de sus efectos sobre otras especies, especialmente animales?, ¿afecta la salud humana?¿hay riesgos para los individuos o poblaciones que ingieran alimentos contaminados con residuos de Glifosato?, ¿y para quienes residiendo en zonas agrícolas respiren el aire contaminado con el herbicida debido a las fumigaciones?

La información acerca de los riesgos del Glifosato para la salud humana no es uniforme, con discrepancias entre Organismos como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Agencia de Protección Ambiental norteamericana (EPA). Esto seguramente se debe al conocido hecho de que la toxicidad del Glifosato puro es diferente (menor) de la de sus formulados o presentaciones comerciales.

El Glifosato está muy cerca de nosotros. Pocos saben, por ejemplo, que es aplicado por aspersión en zonas urbanas de Buenos Aires: hace años, las empresas de transporte ferroviario lo utilizan para desmalezar los terrenos y terraplenes próximos a las vías y las estaciones, en áreas linderas con plazas y jardines, públicos y privados. Otro tanto se ha denunciado en el desmalezamiento de plazas públicas de la Ciudad de Buenos Aires.

Otro aspecto del que no se habla es el de las resistencias al Glifosato. Recientemente se ha informado en Estados Unidos la detección de especies de malezas que atacan cultivos de soja, maíz, algodón y caña de azúcar transgénicos, que se han hecho Glifosato-resistentes, con las consecuencias económicas fáciles de imaginar.

El Glifosato es un herbicida que se traslada a todas las partes de las plantas, a los granos y partes comestibles (por ejemplo frutos) y también a las que no son cosechables. En humanos, se absorbe rápidamente a través de la piel o del sistema respiratorio; también puede ser absorbido en el tracto digestivo por accidente o por ingesta de alimentos contaminados. Los efectos dependen de diferentes factores que determinan la gravedad de los síntomas; podemos mencionar: las cantidades a las que han sido expuestos, la frecuencia de los contactos, edad, sexo, estado nutricional, etc. y, sobre todo, del hecho que el contacto en todos los casos es con el producto comercial. Esto es crítico ya que se sabe que las presentaciones comerciales del Glifosato son mucho más tóxicas que el producto puro. El argumento de quienes proclaman que el Glifosato es de baja toxicidad, pasan por alto que el Glifosato que se utiliza en la actividad agrícola nunca es puro.

Disponemos de evidencias generadas en estudios científicos que puntualizan algunos riesgos del Glifosato entre los cuales mencionamos: daños genéticos, trastornos reproductivos (reducción en la producción de espermatozoides, abortos, malformación fetal), problemas respiratorios, alergias, afecciones circulatorias, posible inducción de cáncer. Hay también pruebas mostrando que, tanto para el herbicida puro como su formulado comercial, inducen efectos adversos en los sistemas de señales hormonales que regulan diferentes relaciones entre las células (humanas). Esta información proviene de estudios con células animales (mamíferos, peces, invertebrados) y humanas.

Recientemente hemos leído la información científica referida a los daños que produjo en la salud de hombres y mujeres de varias comunidades de Colombia que fueron fumigadas masivamente con Glifosato comercial para destruir los cultivos de coca.

¿Es dañino el Glifosato para los ecosistemas?

Para responder a esta pregunta transcribimos parte de un artículo del Prof. Dr. Fernando Momo, Investigador Docente de las Universidades Nacionales de Luján y General Sarmiento:

Se considera que una sustancia es dañina para los ecosistemas si altera en forma notoria el funcionamiento normal y la estructura original de las comunidades. Es decir que para establecer si un compuesto produce daños ecosistémicos se debe establecer si: a) altera los flujos de materia y energía o, b) altera los procesos de transformación de materiales o, c) altera la diversidad de especies o las dinámicas de las poblaciones.

Recientemente se ha hecho hincapié en la literatura científica en el examen de los llamados "bienes y servicios ecosistémicos" para poder calcular un valor monetario equivalente a los daños ocasionados por una sustancia o una actividad. Esta aproximación se fundamenta en el hecho de que los ecosistemas prestan a la sociedad humana una serie de servicios ambientales (por ejemplo la descomposición de los residuos orgánicos, la captación de dióxido de carbono, el control biológico de organismos patógenos o transmisores de enfermedades, etc.) que son asociables a un costo económico que la sociedad termina pagando cuando el ecosistema no brinda adecuadamente tales servicios.

….en el caso del Glifosato y sus formulados comerciales, las evidencias son categóricas. Investigaciones realizadas en la Universidad de Pittsburgh … han mostrado que el Roundup, en concentraciones equivalentes a las pulverizadas en cultivos matan entre un 68 y un 86 % de formas juveniles de ranas. Habida cuenta de la importancia que los anfibios adultos tienen en el control de muchos insectos peligrosos para la salud humana, como por ejemplo los mosquitos, esto indica un grave daño directo a la estructura de los ecosistemas y un perjuicio indirecto sobre la salud humana.

Otro estudio muy reciente realizado en el Instituto Tecnológico de Chascomús y publicado en una prestigiosa revista internacional… ha demostrado que el Roundup produce importantes cambios en la comunidad microbiana de las lagunas, alterando por consiguiente sus flujos de materia y energía. Estas alteraciones no pueden ser explicadas solamente por el aumento de fósforo que produce la descomposición del Glifosato sino que están asociadas a los efectos tóxicos directos de la sustancia.

Por último quiero citar nuestros propios trabajos donde hemos demostrado que el Glifosato en su formulado comercial tiene efectos tóxicos importantes sobre las lombrices de tierra, disminuyendo su número y la fertilidad de sus huevos, afectando eventualmente la fertilidad del suelo a mediano y largo plazo.

En síntesis, el Glifosato y, especialmente, sus formulados comerciales, producen daños también en los ecosistemas, provocando disminución de su diversidad, alteración de sus flujos de materia y energía, disminución dramática de algunas poblaciones y una pérdida irreparable de varios servicios ecosistémicos.

En conclusión, la evidencia científica disponible en la actualidad indica que el Glifosato es peligroso tanto para la salud humana como para el ambiente y que produce alteraciones dramáticas en los ecosistemas. Sin ser un experto en cuestiones legales sino sólo un ciudadano responsable y consciente de sus derechos, me pregunto en qué situación queda, en este contexto, el respeto al artículo 41 de la Constitución de la Nación Argentina.+ (PE/EEE)


FUENTE: El Estandarte Evangélico, órgano de la Iglesia Metodista en Argentina. Diciembre 2010 / Ecupres].

* Investigador del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas)